¿Adictos a los analgésicos?

El jueves 21 pusieron en Cero de Movistar un documental muy interesante sobre la gran cantidad de recetas que se expenden de opioides. En el siguiente enlace se puede ver.

¿Adictos a los analgésicos?

He hecho un hilo de Twitter para compartir lo que más me llamó la atención y aquí os dejo el hilo, por si os pudiera interesar.

¿Adictos a los analgésicos? Documental de la BBC, sobre la crisis de medicamentos en Gran Bretaña. Cada año se recetan opiodes a más de 5 millones de personas. La gente se toma cosas que no saben que viene del opio y la heroína. El doctor que conduce el documental se llama Michael Mosley. Por si pudiera ser un dato de interés.

Ahora mismo se consumen más del doble de opiodes que la gente consumía hace 20 años. Recuerdo que los datos que voy a dar son los documental, es decir, del Reino Unido, y algo de E. E. U. U. , no son datos de España, para que no haya equívocos.

Los opiodes, originalmente, provenían de la savia de la amapola, utilizada de forma recreativa y para tratar del dolor, actúan en el cerebro bloqueando las señales de dolor en el resto del cuerpo. Son, probablemente, la mejor herramienta para tratar el dolor agudo. El dolor agudo puede ser un hueso o la infección de una muela, pero más adelante podremos ver las diferencias ente dolor agudo y dolor crónico…

El uso de opiodes a largo plazo puede ocasionar estreñimiento, pérdida de memoria, adicción, incluso muerte accidental por sobredosis, y según un estudio de Inglaterra, más de medio millón de personas llevan consumiendo opiodes durante más de tres años.

En una entrevista con un doctor (Browne) cuentan que las directrices establecidas animan a los médicos a recetar dosis altas a las personas que sufren dolor.

«La historia que venimos contando hace tiempo es que tenemos la capacidad de vencer el dolor.» Dr. Browne.

En los años 80 la OMS ideó algo llamado «la escalera del dolor»: si una dosis baja de analgésicos no funciona, se sube otro escalón y se buscaba algo más fuerte, buscando esa dosis que consiguiera quitar el dolor.

Cuando van al médico y sigue doliendo, suben la dosis, te aseguran que los efectos secundarios son mínimos cuando se toma para el dolor crónico, según el doctor, encontrarían la dosis adecuada para cada paciente.

Según el doctor la gente muere por tomar alcohol, por la mezcla. Llevan mucho tiempo tomando los opiodes, se confían y llega el problema de la mezcla. (Palabras del doctor en cuestión).

Hace 20 años hubo 47 muertos por sobredosis en Inglaterra y Gales consumiendo codeína o tramadol, el año pasado casi 400 (ojo que el año pasado creo que es 2016-2017, no estoy segura, lo siento). En E. E. U. U. la crisis de los opiodes es algo terrible, pero aquí tenemos mejores sistemas sanitarios que allí, así que no debería llegar a ser tan preocupante, aunque no podemos cerrar los ojos ante un problema de tal magnitud.

«Sería fácil culpar a nuestros médicos por recetar demasiados opiodes, pero solo están haciendo lo que les han enseñado a hacer».

En los años 80, en la facultad de medicina, (siempre en palabras del doctor Mosley, enseñaban que los opiodes podían ser terriblemente adictivos salvo en pacientes con dolor severo, entonces se puede aumentar la dosis porque no se enganchan. La doctora Jane Quinlan explica que en los años 80 (qué gran década) ocurrieron 2 cosas: en cuidados paliativos se dijo que era seguro administrar opiodes y morfina en pacientes que tenían dolor, los pacientes no se enganchaban al fármaco y podían aumentar la dosis para el bienestar de un paciente que se está muriendo de cáncer, por ejemplo, pero al mismo tiempo, al estudiar a unos 11.000 pacientes hospitalizados a los que se les había suministrado opiodes durante un corto período de tiempo se publicó una carta «de pocas líneas» en New England Journal Of Medicine que decía: «Ninguno de nuestros pacientes se ha hecho adicto». Titular: «Escasa adicción en los pacientes tratados con narcóticos»(opiodes). Según la doctora, el mensaje de este titular se ha repetido «más de 600 veces». Esta carta no era una investigación, tenía alrededor de 100 palabras. Era solo una observación pero se hizo referencia a ella una y otra vez en revistas científicas.

Por lo visto, las grandes compañías farmacéuticas ayudaron a financiar muchas investigaciones sobre el dolor y comenzaron a fomentar «agresivamente» el uso de opiodes.

4 de cada 5 consumidores de heroína en E. E. U. U. comenzaron con un abuso de los opiodes recetados. Por culpa de ésto, han muerto más de 200.000 estadounidenses.

En 2017, el coautor de la carta original escribió: «me avergüenza que esa carta al editor se usara como excusa para hacer lo que estas empresas farmacéuticas hicieron.»

La gente los toma confiada porque se lo ha recetado un médico diciendo que no tiene riesgos.

El doctor realiza un experimento para conocer algo más sobre el dolor. Un crema de chile en el brazo le produce un dolor enorme. La doctora Irene Tracey, especialista en dolor, hace una explicación muy interesante sobre el dolor: El chile quema la piel y provoca una reacción en el cuerpo. Unas fibras en el brazo envían las señales, llegan a la médula espinal y de ahí al cerebro y éste las une. El cerebro tiene la capacidad de cambiar cómo se procesan esas señales, que lleguen 1º a la médula espinal y que suban y bajen. En este momento, el doctor está sintiendo un dolor agudo desencadenado por las fibras nerviosas que el chile está quemando.

La diferencia entre el dolor crónico y el dolor agudo. Dolor crónico: el dolor que sigue ahí después del tiempo normal de curación de los tejidos, unos 3-4 meses. Históricamente se pensaba que el crónico era continuación del dolor agudo pero ahora se sabe que en esa transición de agudo a crónico se establece toda una nueva biología, hay cambios en las células y en la genética, en la red de transmisión y es una enfermedad independiente. El dolor crónico lo sientes incluso cuando no hay una lesión física. El doctor se quita la crema de chile porque no aguanta más el dolor. Ojalá quienes vivimos con dolor crónico pudiéramos quitárnoslo también, eh?

El dolor tiene un propósito, de protección, pero el dolor crónico no tiene ninguno. Es un sistema que ha fallado. Si el dolor agudo y el dolor crónico son diferentes, es el tratamiento con opiodes efectivo en ambos casos? porque la mayoría de opiodes recetados son para el dolor crónico… La doctora Cathy Stannard, especialista en dolor, explica que el dolor crónico es muy difícil de tratar, en un 90% de los casos de dolor crónico, los opiodes no ayudan. Aquí la doctora explcia algo muy bien: si te dan un medicamento para tensión y no funciona, la tensión sigue alta, nadie discute que este medicamento no funciona. Sin embargo con los opiodes no pasa ésto.

La doctora Helen Stokes-Lampard explica que se recetan los opiodes en primer lugar porque todo comienzas siendo un dolor agudo. Aunque no había pruebas que demostraran que funcionaban, se les decía que éso era lo que tenían que recetar. «Para ellos su dolor es muy real» a mí esta doctora ya no me gusta. Esa forma de hablar…

Se establece una clara relación en las zonas más empobrecidas y el consumo de opiodes, tienen menos dinero para invertir en salud, sufren mayor dolo crónico, más depresión… pero claro, son condiciones externas también… QUIÉN LO HABRÍA IMAGINADO?

el malestar mental ( o emocional) a veces es peor que el físico, según un experimento que hicieron lo que sentimos afecta a la cantidad de dolor que sentimos, el cerebro tiene aumento de actividad si estás más triste y en las zonas empobrecidas hay mayores tasas de depresión. No se sabe bien si el dolor se superpone a la depresión, si uno influye en la otra, o al revés, y se demuestra que una terapia adecuada puede sustituir a los opiodes…

Más o menos el documental es ésto con relatos de personas que toman opiodes. Me ha resultado muy interesante, pero tiene cosas que no me han convencido, claro, sobre todo la útlima parte, que parece insinuar que si estás contento se te pasa el dolor y no es así.

Pero en general merece la pena verlo, hay doctores en Inglaterra que ya están llevando a cabo programas para quitar estos analgésicos a sus pacientes porque la dosis era muy elevada.

ACLARACIONES: todo está extraído del documental, si hay algo mal, lo siento mucho. No estoy juzgando a nadie por tomar o recetar opiodes, que quede claro, cada uno/a/e hace lo que puede. Pero yo prefiero no tomarlos. También me gustaría decir que esta entrada está muy regular redactada porque es un copia-pega del hilo que he hecho en Twitter y que podéis encontrar en este enlace: Hilo ¿Adictos a los analgésicos?

¡Haz que Fénix vuele más alto!Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies