Tenemos que hablar del acoso escolar.

Es el día contra el acoso escolar y conviene recordar varias cosas:

  1. Los niños y niñas son PERSONAS y como tales, sus experiencias, sus vivencias, lo que dicen y lo que hacen tiene importancia. No mienten por sistema y no se inventan las cosas por llamar la atención (salvo que haya otro problema detrás, así que, igualmente, es nuestro deber hacerles caso. )
  2. El acoso escolar no es una suerte de selección natural para destrozar a las personas más sensibles, más débiles o diferentes, que es lo que parece que piensan algunas personas adultas. A veces me da la impresión de que hay adultos que alientan a otros niños a hacer el trabajo sucio que ellos no se atreven.
  3. Las notas, calificaciones, los trabajos y los títulos deberían dar igual si en las clases tenemos niños y niñas con trastornos de ansiedad, depresión, y otros tantos problemas ocasionados por sus propios compañeros de aula. A eso se le llama poner la vida en el centro.
  4. Cuando un niño o niña se queje, empiece a hablar de sus problemas… dejadle hablar. Escuchadle. Malditas las prisas adultas que para lo único que sirven es para cercenar la libertad de expresión. Dejadles hablar. Escuchad de verdad. Dejad a un lado esa superioridad adulta y entended que los menores no solo tienen el mismo derecho a expresarse, es que, como adultos, están a nuestro cargo.

¿Cómo podemos decir que somos maestros o familiares si negamos algo tan básico a la infancia como su derecho a expresarse, a ser escuchados y a poner solución a sus problemas?

¿Cómo se puede dudar sistemáticamente del testimonio de un niño o niña simplemente por su edad?

¿Cómo podemos dejar a un menor a la merced de unos compañeros de clase que lo torturan cada día?

¿Cómo podemos dormir por las noches sabiendo que les hemos fallado?

Tenemos que hablar del acoso escolar, tenemos que dejar que los menores nos cuenten, que encuentren en nosotros/as esas personas en las que poder depositar su confianza. Que no sientan que la única compañía es la soledad. Que las ventanas no sean ninguna posibilidad de escapatoria. Que solo se salte de alegría.

Dejadles hablar.

En redes estamos compartiendo experiencias y reflexiones con el hashtag #TenemosQueHablarDelAcosoEscolar porque el poder de la palabra es infinito.

No falles a la infancia. Volveremos a salir de casa, volveremos a los colegios. ¿Volveríais a vuestro campo de tortura?

¡Haz que Fénix vuele más alto!Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies