Teoría y práctica.

Las personas cuyo sexo biológico no corresponde con su identidad de género se llaman personas trans
Las personas cuyo sexo biológico sí corresponde con identidad de género se llaman cis

Hay personas trans con disforia y personas trans sin disforia: hay personas que sienten rechazo por su cuerpo y necesitan modificarlo quirúrjicamente y las hay que se sienten a gusto sin esa necesidad. 

Para que esas personas sean reconocidas a efectos legales tienen que pasar por una serie de procesos a cada cuál más traumático como entrevistas médicas y psiquiátricas donde se les preguntan sobre sus vidas. Pero como yo no lo he vivido en primera persona voy a dejar aquí un documental donde hablan las personas trans que, de verdad de la buena, os recomiendo ver. 

Una vez visto ésto, una vez conoces a personas trans, tienes alumnado trans, ejercitas la empatía pero de verdad, la de intentar entender las vivencias de las personas que tienes alrededor, una vez que has abierto los ojos y el corazón además de la mente, es imposible estar de acuerdo con cualquier tipo de exclusión o con cualquier práctica que lleve a faltar al respeto a esas personas que lucha contra el injusto sistema (binario por obligación) con lo más importante: su propio cuerpo. 

Se leen y escuchan definiciones teóricas acerca de biología, sexualidad, se esgrimen argumentos dañinos y se insulta directamente a uno de los colectivos en posición de vulnerabilidad más absoluta y sinceramente, a mi me da igual la biología que se haya estudiado en el instituto, de la misma manera que me dan igual los raesaurios que colapsan con el lenguaje inclusivo. Me dan igual las bases teóricas ( más o menos manipuladas) que excluyen a las mujeres trans del feminismo, me da muy igual los estereotipos de género que perpetúen las personas trans mientras las personas cis también lo hacemos casi sin cuestionamiento. Me da todo igual porque cuando un niño o niña tiene esta situación en su interior, no sabe nada de teoría ni de biología, sabe que dentro de sí no funciona lo de «eres una niña» o «eres un niño» y va mucho más allá del color de la ropa o de los colores de las camisetas. Subestimamos a los niños y niñas a la hora de definirse cuando saben mucho mejor quiénes son y quiénes quieren llegar a ser porque están mucho menos intoxicados por el heteropatriarcado de lo que lo estamos las personas adultas encargadas de su educación, son más libres y así se expresan.

El alumnado trans, además, y no es de extrañar, es un colectivo muy vulnerable a la hora de sufrir acoso escolar: ese elemento diferenciador es demasiado potente como para que los matones lo dejen pasar. El alumnado no entiende de teorías, entiende de práctica, y si creamos un aula que sea territorio seguro, libre de violencias sea cual sea el origen, quizás consigamos que esos alumnos y alumnas no tengan que sentir rechazo hacia su propio cuerpo, de la misma manera que ningún alumno/a ejercerá violencia de ningún tipo a un compañero o compañera trans debido a su «diferencia», será un entorno de respeto para todos y todas. 

Nos está costando mucho a las mujeres cis expresar hasta qué punto las violencias que sufrimos desde la infancia nos afectan en todos nuestros aspectos, y también en el físico, no seamos nosotras las que participemos de una violencia tan injusta y de matón de colegio como la transfobia. 

Dejo por aquí un cuento que grabé hace poco para mi canal de Youtube, La niña invisible, de Sara Cano, que se encuentra dentro del libro El futuro es femenino y que recomiendo siempre que puedo. 

También quiero recomendaros el cuento Ni guau ni miau, Fabio es un perro que no se comporta como un perro, hasta que descubrenque Fabio…¡es un gato! De Blanca Lacasa, lo hay en inglés y español.  

Os dejo también este corto de La Peque, se llama 1977. En él, da un repaso al sistema de géneros, al sistema educativo y nos anima a romper con lo que nos haga sentir mal. 

Para acercarnos a la realidad trans desde el humor, nadie mejor que Elsa Ruiz… 

Y para terminar este repaso, os recuero que hay personas que no se sienten ni mujer ni hombre, porque las casillas, las cajas, los sitio cerrados no valen para todo el mundo. Son personas NB, género no binario, y también debemos conocer su identidad para respetar y no colaborar con los matones con nuestro silencio o nuestra indiferencia, nuestro desconocimiento o nuestra soberbia. No sabemos todo y no pasa nada. Hay un montón de personas de las que aprender, hay un montón de experiencias que escuchar. Hay un montón de juventud dispuesta a compartir. 

En Proyecto Fénix, nadie se ríe de nadie, también tenemos en cuenta la realidad de las personas trans y se ofrecen recursos para trabajar el respeto a todas, todos y todes en el aula. Si no tienes tu ejemplar, pincha aquí o escríbeme a ademarloteacher@gmail.com

Y ya para despedirnos, un par de canciones.. que la vida sin música no es igual… 

La primera, de Alicia Ramos, una cantautora de la que me he enamorado profundamente y os recomiendo sus discos Ganas de quemar cosas y Lumpenprekariat. Esta canción se llama Con sangre. Por cierto, aunque no es relevante para su trabajo, su música…Alicia es una mujer trans. 

Y la última canción es de  Ska-P, no hace falta que os diga quiénes son. Escribieron esta canción al conocer el caso de una niña trans que sufrió bullying. 

*Siento si he utilizado mal algún término, si es así, siempre estoy abierta a la corrección, la mejora y el aprendizaje. 

**Se debate, siempre, desde el respeto, y no se niega la identidad, las vivencias y las experiencias de las personas. 

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