Propósitos y deseos para el 2018

Propósitos y deseos para el 2018

Propósitos y deseos para el 2018

El nuevo año trae, inevitablemente, una larga lista de nuevos propósitos para hacer y, en teoría, para mejorar como personas o, como mínimo, nuestra experiencia vital, además de una serie de deseos, relacionados o no, con esos propósitos.

Por lo que he podido ver a lo largo de mi vida, los nuevos propósitos suelen ir desde lo más mundano: ir al gimnasio o aprender idiomas, a cosas más profundas como eliminar personas tóxicas de nuestro lado; y los deseos, suelen ser salud y felicidad, que se cumplan vuestros sueños y demás términos generales e inconclusos que no dicen demasiado.

Quizás este año podamos enfocar esos deseos y propósitos de una manera más directa, más real y más productiva, para que se conviertan en realidades tangibles y de verdad ayuden a crear un mundo mejor.

Mis deseos para este 2018 son, como no podía ser de otra manera, continuar con mi lucha contra el acoso escolar, deseo una concienciación de la sociedad, una tratamiento de las noticias adecuado, una implicación por parte de los centros educativos y de la administración, y todo ello pasa por crear conciencia feminista y anti- homofóbica, antirracista, anti- capacitista y de respeto e igualdad.

Pero esos deseos no están en mi mano, así que mis propósitos serán seguir formándome en feminismo, anti- homofobia, antirracismo y anticapacitismo, o lo que es lo mismo, en igualdad, para que sea capaz de explicar al resto de la sociedad el por qué todos estos prejuicios afectan en los entornos escolares y por qué influyen directamente en el acoso escolar.

He estado leyendo el I Informe Anual sobre el acoso escolar en la Comunidad de Madrid, os cuento:

Este estudio valora las etapas educativas de educación primaria, secundaria y bachillerato y formación profesional básica y grado medio.

De los resultados del informe se extrae que la etapa educativa en la que hay mayor índice de acoso escolar es la de educación primaria, por lo tanto, me reafirmo en lo que llevo diciendo tanto tiempo: las medidas que se toman de prevención y de intervención en las aulas están, mayoritariamente, dirigidas a secundaria y cursos superiores, cuando ya tienen interiorizados esos comportamientos de socialización tóxicos, dañinos, cuando ya es demasiado tarde.

Los agresores/as pertenecen en un porcentaje altísimo al mismo grupo clase que las víctimas, y teniendo en cuenta que pasan años conviviendo entre ellos/as, considero de vital importancia trabajar valores de convivencia desde educación infantil para prevenir este tipo de situaciones, de ahí nació Fénix y sigo pensando que es la forma adecuada, empezar desde infantil.

Los aprendizajes en esa etapa, hasta los 6 años, son los que nos acompañan a lo largo de la vida, y si enseñamos a convivir y respetar, será más difícil que no lo lleven a cabo.

Gracias a este estudio también se pone de manifiesto, una vez más, que el acoso escolar no conoce de clase social, y se da en porcentajes similares en los centros, tanto públicos, como privados concertados, pero no es algo bueno, y menos si prestamos atención al porcentaje que pone en el informe: el 3% de alumnos/as presentan indicadores de potencial acoso escolar, recordemos la fecha 2015- 2016. Pues bien, resulta que en el  Estudio Estatal de la Convivencia Escolar realizado en 2010 ya había un un 3,8 % de víctimas y en el realizado en la Comunidad de Madrid también en 2010, la cifra también era de un 3,0% de víctimas.

Con esto quiero decir que no se han llevado a cabo políticas e iniciativas para frenar el acoso escolar, ¿no?.

No parece muy lógico que si ya en el 2010 ( hace 8 años) había un 3% aproximadamente de casos de acoso escolar, no se haya conseguido reducir el porcentaje. Quizás, como viene siendo habitual, no se le ha dado la importancia que merece, quizás un 3% sea un número demasiado pequeño, pero los niños y niñas que lo han sufrido y lo sufren, y sus familias, no pensarán lo mismo.

Además, el 3% se refiere a las víctimas, pero los niños y niñas compañeros de esas víctimas, agresores/as o testigos, han vivido esas situaciones igual y han aprendido a relacionarse en base al dominio, a la sumisión y al poder, valores muy positivos para convivir en la sociedad.

Me he entretenido en hacer unas tablas con los porcentajes de los motivos del acoso escolar en los centros en todas las etapas educativas, ahí van…

Como veis, comportarse de manera diferente es un motivo para que te hagan bullying, claro, y es que en el informe se puede leer una frase con las respuestas que se engloban en esa categoría: ” es raro, friqui, no sabe defenderse, es diferente, se comporta extraño, por su forma de ser, …, etc. “

Dentro del aspecto físico entra también, por ejemplo, ser pelirrojo o el tamaño de las orejas.

La mayoría de los aspectos van bajando su porcentaje a medida que el alumnado crece, pero hay un par de variables que permanecen casi inalterables: la inmigración y las necesidades educativas específicas. Es decir, que no aceptan de forma positiva la inmigración o la diversidad funcional.

Otro aspecto a destacar del informe es que en la etapa educativa superior, bachillerato y formación profesional, no hay porcentaje en los motivos homofóbicos.

¿Es por que somos una sociedad tremendamente tolerante y respetuosa con el colectivo LGTBI? No, es que se incluyen dentro de “comportarse de forma diferente”, no encajar en los roles de género, tener “pluma” o mostrar una orientación sexual no heterosexual.

Con estos datos, me van a perdonar, pero voy a seguir insistiendo en los deseos para 2018 del principio,  la necesidad de educar en contra de cualquier atisbo de superioridad o de odio a la diferencia, la importancia de insistir en no utilizar lenguaje machista, homófobo, racista o capacitista, y por supuesto voy a agradecer y a aplaudir cualquier iniciativa que suponga un paso adelante en las visibilización de las personas que no tienen representación, porque cuando eres pequeño o pequeña, necesitas encontrar esos modelos en los que verte reflejado/a, bien sea a través de pintar libros de texto o de cabalgatas de reyes magos por la diversidad, par comprobar que no hay nada malo en ti, que eres igual de válido y de válida que el resto.

Y por supuesto, otro de mis deseos es que Fénix siga volando para enseñar a todo el mundo la escalera por la que subir para prevenir el acoso escolar, para respetar a la gente diversa y para no tolerar en nuestro entorno comportamientos que vulneren,en ningún caso, los derechos humanos o fomenten el odio.

¿Tienes ya Fénix, nadie se ríe de nadie? ¿No? ¡Pincha aquí!

 

Os dejo el enlace del Informe por si me he equivocado en algún número o para que le podáis leer si queréis.

¡Haz que Fénix vuele más alto!Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Ade

Educación, Fénix

Soy maestra de educación infantil, primaria, inglés, experta en acoso escolar, inteligencia emocional e igualdad de género.

LEAVE COMMENT

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies