¿Estamos todos?¿Estamos todas?

¿Estamos todos?¿Estamos todas?

¿Estamos todos?¿Estamos todas?

Creo que todos y todas hemos tenido alguna vez algún personaje de cuento y película con quien identificarnos en la infancia: ese o esa intrépido protagonista que vivía unas aventuras fantásticas que todos y todas queríamos vivir.

Sin embargo, siendo sinceras, nosotras lo hemos tenido bastante más difícil. Mientras que casi todos los cuentos, películas y series de la infancia tenían infinidad de personajes masculinos a los que poder “pedirte”, los personajes femeninos escaseaban, y te tenías que conformar con lo que hubiera.

No me malinterpretéis, Bulma, de Bola de dragón, era muy inteligente, Teela, la hermana de He- Man, era fuerte y estaba genial, y Hechicera era total, en las Tortugas Ninja, teníamos a April, una reportera valiente e intrépida, en Los Caballeros del Zodíaco,  había menos opciones y mucho menos atrayentes, o la hermana de Pegaso o  Atenea, que era demasiado mística para mi. Afortunadamente existía el caballero de Andrómeda, un personaje que rompía bastante con los roles de género y siempre fue mi favorito.

En fin, que mientras que ellos tenían una infinidad de personajes… para nosotras no había tanta variedad donde elegir… Aunque nosotras siempre tuvimos Sailor Moon.

Parece que con el tiempo, la cosa fue cambiando un poco, y llegaron más personajes femeninos, con más o menos acierto: Pepper Ann, Spinelli de la banda del patio, y los que me dejo en el tintero, lo sé.

Está claro que no nombro a ninguna princesa, porque no vivían aventuras intrépidas, esperaban sentadas a que otros vinieran a buscarlas, y esa no es mi idea de aventuras…

Actualmente parece que hay más personajes femeninos, que las cosas están cambiando, que desde la infancia se está intentando trabajar y valorar esa diversidad que hay en las calles, en las casas y en las aulas…

Hasta que ves un libro de educación infantil y te das cuenta de que no. Porque aunque se crean personajes femeninos, los personajes racializados todavía son muy, muy pocos.

Resulta que todos los pasajeros que van en el tren son blancos como la nieve, que los personajes con un color distinto de piel son meros…¿elementos exóticos? es que me da pudor hasta decirlo, están situados al lado de una cámara de fotos y de una jirafa y un iglú…. Menos mal que siempre hay alguien atento, atenta más bien, y tuvo una buena idea: escribir a la editorial, y darle algo de color a la portada del libro, o más bien, a las personas que aparecen en la portada el libro.

Ésta es la portada del libro. Todos blancos como la cal…

 

Esta mamá ha tenido, primero, la sensibilidad y la conciencia social de darse cuenta del gran fallo, de la infrarrepresentación de personas de más colores, etnias, etc. en la portada de un libro para niños y niñas de 4 años.

Segundo, la valentía de compartirlo.

En esa clase, como en casi todas ahora mismo, hay niños y niñas de piel más oscura, más clara, de distintos orígenes… pero no se ven representados/as. Quizás, las mujeres podemos darnos más cuenta porque también lo vivimos, pero es necesario, igualmente, sacudirnos un poquito, que se nos ve el racismo, aunque no sea de forma consciente.

¿Si hubiera visto yo el libro me habría dado cuenta?

Pues igual no, pero ahora, desde luego, me seguiré fijando, porque de la misma manera que somos mucho más conscientes gracias al feminismo del daño que hace la infrarrepresentación o los personajes “parodia” o tóxicos hacia las mujeres, hemos de darnos cuenta de lo mismo hacia el resto de personas, para evitar el racismo, la homofobia, el capacitismo…

Menos mal que somos muchos y muchas y entre todos, nos ayudamos. Ésto si que es una manada, no y lo que se oye por ahí…

Hemos de dar al alumnado ejemplos positivos, para que esos insultos racistas que se escuchan en el patio, desaparezcan y no puedan desembocar en un caso de acoso escolar.

Fénix, por supuesto que está atento a estas cosas, y en las actividades e ilustraciones, he querido que hubiera la mayor representación posible, aunque todo se puede mejorar, así que seguiremos atentas para seguir trabajando por la igualdad, pero por una igualdad real, en la que todos y todas estemos representados/as.

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Ade

Educación, Fénix

Soy maestra de educación infantil, primaria, inglés, experta en acoso escolar, inteligencia emocional e igualdad de género.

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