Los cuidados y la empatía en el cole.

Los cuidados y la empatía en el cole.

Los cuidados y la empatía en el cole.

 

“Crisis de cuidados”, ¿qué quiere decir?.

Recortes en los salarios, despidos, etc. hacen que lo sueldos no sean suficientes, y que se necesite, por ejemplo, la pensión del abuelo o la abuela que está en una residencia. Se saca al abuelo o abuela de la residencia, pero hay que segur cuidándolos. En esa misma línea, los precios de las escuelas infantiles hacen que algunas familias se vean también en la encrucijada de llevar o no al niño o la niña a la escuela, porque tienen que trabajar, pero el sueldo es prácticamente lo que tienen que pagar en el centro. Y con o sin sueldo de por medio,  a esas personas hay que cuidarlas y se invierte enormes cantidades de tiempo, que, casi siempre, suelen realizar las mujeres, madres, abuelas, etc., incluso hermanas mayores, que no son tan mayores.

Un artículo que habla sobre esta crisis.

Por lo tanto, cuando hablamos de “crisis de cuidados”, nos referimos a una de las consecuencias de la crisis y del sistema en el que nos encontramos.

Es ahí cuando entra en juego ese “deber” que se carga en la espalda de las mujeres de la casa casi impuesto por mandato divino. Son ellas quienes hacen esas dobles jornadas, de trabajo fuera de casa y dentro, o en última instancia, dejan de trabajar para quedarse en casa y ocuparse de la familia.

Porque alguien dijo que las mujeres estamos dotadas, genéticamente o “por gracia de dios”, para cuidar, para entregarnos y para sacrificarnos por los demás. No contentos con eso, aquellas mujeres que no quieren/ queremos hacerlo, están/estamos condenadas a la etiqueta de “malas”, malas madres, malas mujeres…no, no hay ninguna carga genética encargada de transmitir a las mujeres las labores de cuidado, ni mucho menos, hay una carga genética que inutilice a los hombres para cambiar un pañal, poner una lavadora o dar un abrazo.

Esta sociedad, como de una forma magistral explica Yayo Herrero, ayer, por ejemplo en La Libre de Barrio, de Leganés, ha denostado los cuidados, trasladándolo a la esfera de lo privado, de lo femenino, de lo…¿prescindible? ¿De verdad creemos que los cuidados se hacen solos? Han conseguido que creamos que lo no -económico, a lo que no podemos poner un precio monetario, sea considerado algo accesorio, sin poner encima de la mesa que si alguien no hiciera esas labores de cuidados, permitiendo que se trabaje fuera de casa, nada de este sistema destructivo sería posible, ya que las patas que sustentan a este sistema son los privilegios, la desigualdad…

Imágenes sacadas del Twitter de La Libre de Barrio.

Y es aquí donde, desde mi punto de vista, vuelve a tener gran importancia la educación y el modelo educativo que tenemos o que sería aconsejable tener.

Creo que debemos educar en cooperación, empatía, justicia y, por supuesto, en cuidados. Cuidar a alguien, además de necesario, puede ser tormentoso, puesto que cuidar, no siempre es bonito ni fácil. Pero hay que hacerlo. El ser humano no puede existir sin el apoyo, sin el resto de personas del conjunto de la sociedad, somos interdependientes. Y depender de alguien no es malo, porque todos dependemos de los demás. No existe una persona en el mundo que no haya necesitado, necesite o vaya a necesitar cuidados.

¿Se enseña a cuidar en las escuelas, en los colegios? No, más bien se enseña a competir, a alcanzar tus objetivos, sin pensar en nadie más. ¿Estoy hablando de ese espíritu de sacrificio a toda costa que casi se da por hecho en las mujeres? No. Estoy hablando de educar a niños y niñas que piensen en los demás, para que, a medida que crezcan, sean capaces de ver sus privilegios y sean capaces de ayudar a quienes no lo tienen fácil. Estoy hablando, una vez más, de empatía. Uno de los peldaños de la escalera de Fénix, nadie se ría de nadie. 

En el colegio también existen privilegios que revisar: hay niños y niñas que tienen una personalidad arrolladora, que encandilan a cualquiera, y que pueden no darse cuenta de que otros y otras, pasan los recreos en soledad, no tienen compañía cuando hay que hacer trabajos en grupo y no gozan de la simpatía del resto. Es a ellos ye ellas a quienes tenemos que educar en empatía, para que no se queden en silencio ante las injusticias del cole, y, y cuando crezcan, tampoco.

En el cole Lope de Vega, la clase de 3º de primaria creó una patrulla para los recreos en la que se encargaban de separar peleas, ayudar a compañeros y compañeras, y además, de ver si había alguien que necesitara compañía, ayuda, jugar con alguien…el alumnado de la asignatura de valores, siguiendo Fénix, nadie se ríe de nadie, puso en práctica “los cuidados”, y se notó bastante en el ambiente del patio. Los cursos de 1º y 2º tenían a los mayores de 3º de referencia y tejieron una red de confianza y ayuda. Aquí os lo explico mejor. Tan bien funcionó la iniciativa, que el alumnado de 6º trasladó la patrulla al patio de mayores y este curso, querían mantenerlo.

Además, varios profes del cole tienen ya a Fénix y se que lo van a poner en práctica y que lo harán genial.

Pincha aquí para conseguir Fénix, nadie se ríe de nadie. 

Porque si queremos que haya un cambio en la sociedad, hay que ver, primero, qué hay que cambiar, y después…luchar por cambiarlo.

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Ade

Educación

Soy maestra de educación infantil, primaria, inglés, experta en acoso escolar, inteligencia emocional e igualdad de género.

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